Antecedentes

La campaña 10:10 fue fundada por Franny Armstrong, directora de la taquillera The Age of Stupid (La Era de la Estupidez). La idea le surgió a Franny mientras paseaba por el Regent’s Park en Londres, de camino al debate con el secretario de estado británico para Energía y Clima, Ed Miliband.

Dos cosas le vinieron a la mente: un reciente artículo de George Monbiot, que proponía las políticas necesarias para reducir las emisiones en el Reino Unido muy rápido, ninguna de las cuales sonaba imposible. Y el informe “Seguridad Climática”, que sugería que una reducción del 10% de las emisiones de los países desarrollados para finales de 2010 era un objetivo al que apuntar de cara a maximizar nuestras posibilidades de evitar una catástrofe climática.

Un 10% también es un objetivo más tangible que por ejemplo los lejanos 80% para 2050, que dan pie a que los políticos se relajen, pues no estarán en su puesto para entonces.

Siendo una persona decida, Franny dejó caer la idea en su debate con Miliband, pero él apenas se dio por aludido, a pesar de que varias personas en la audiencia le preguntaron luego acerca de ello por correo.

Poco después, Franny y el equipo de Era de la Estupidez se enfrascaron en una concienzuda discusión en el campo. A todos les gustó el concepto 10:10 por ser simple, pegadizo, lleno de significado y algo que podría implicar a todo el mundo, desde empresas y hospitales a colegios y familias.

En unas semanas, la idea 10:10 se había extendido por todo el país, recogiendo apoyos allí donde fue. Autoridades locales, individuos, famosos, líderes religiosos, economistas, universidades -virtualmente todo el mundo que escuchó el plan quiso unirse.

10:10 se inauguró oficialmente el 1 de septiembre de 2009 en el Tate Modern’s Museum, y para entonces, sólo 72 frenéticas horas después de fraguarse la idea, más de 10.000 individuos, empresas y organizaciones habían firmado.