posted by Pablo Retamal

Embajada
del Reino Unido con sede en Santiago logra beneficios gracias a su lucha contra las emisiones de carbono

La impresionante reducción de emisiones de carbono de un 27% también ayudó a ahorrar al gobierno británico alrededor de 9.000.000 de pesos chilenos en un año. Pablo Retamal explica como lo lograron.

Santiago, Chile. Photo: Joel MannEn el año 2008 la Embajada Británica en Santiago midió su huella de carbono por primera vez usando el estándar PAS 2050, comenzando así el viaje hacia la disminución de emisiones. Hicimos todos los pasos: la generación de una calculadora de carbono, la creación de un equipo verde, el desarrollo de un plan de acción verde, la verificación de terceros y la evaluación ambiental. Estos fueron puestos en marcha con el fin de garantizar una medición, notificación y verificación correcta de la huella.

 

Declaramos en total 553.16 toneladas de carbono como nuestra línea base. El incorporar el alcance de medición nivel tres nos permitió tener un buen vistazo de dónde comenzar a reducir y cumplir con los objetivos que nos fijamos al inscribirnos en 10:10. Nos preocupamos inmediatamente con las 139,11 toneladas de carbono producidas por los viajes al trabajo del personal. Ciertamente, algunos cambios de comportamiento nos podían ayudar a lograr a que esta cifra se redujera.
 
Otra área de preocupación era la electricidad, donde emitimos un total de 191,84 toneladas de carbono en el periodo 2008-09. Una vez más estábamos seguros de obtener una victoria rapida y fácil en este sector si lograbamos hacer que el personal se interesarse sinceramente por sus emisiones.

Palmeña, our eco-mascot

Palmeña, our eco-mascot

Así que nos pusimos manos a la obra, el equipo verde se dividió en cuatro ramas de trabajo: infraestructura, transporte, sensibilización y reciclaje. ¿Qué hicimos? utilizamos nuestra creatividad y administramos los fondos que teníamos disponibles para llevar a cabo una acción que demostrara un claro retorno de las inversiones de la embajada: sensores de luz, reciclaje de papel, jornadas de sensibilización, restauración ecológica, toners respetuosos con el medio ambiente y la gestión del transporte al trabajo son sólo algunos de los ejemplos que se llevaron a cabo.
 
¿Resultados?, ¡Sí!, 27,45% de reducción en un año. Hemos reducido nuestra base de 553,16 toneladas a 401,28. ¿Fue fácil?, No, pero las ganancias fueron sustanciales. ¿Ganancias?, Sí, ¡ganancias financieras en abundancia!, bajar el consumo de energía, el uso eficiente del agua y sistemas de aire acondicionado para funcionar con más eficiencia nos ayudó a poner nuestras facturas en línea recta. Aquí hay una muestra total del ahorro de servicios públicos directamente desde mi hoja de Excel:
 
¡Ah!, y ¿recuerdan el problema del transporte al trabajo que he mencionado antes?, los integrantes del personal de la embajada británica fueron héroes del cambio climático en eso. Hemos reducido en viajes de 139,11 toneladas de carbono a 76,26, que es más del 40%, producto de cambios de actitud y de los grandes esfuerzos para utilizar el transporte público y la bicicleta para dirigirse al trabajo.
 
Por lo tanto, hemos duplicado (casi triplicado) nuestro objetivo del 10% de reducción y el Gobierno de Su Majestad ahorra unas 12.000 libras en el proceso. Si los escépticos climáticos están en lo cierto y el cambio climático es un engaño, es probablemente el engaño mas beneficioso que nuestra economía y medio ambiente jamás han tenido.